
Cuando tus recuerdos te persigan, piensa en lo buena que es la vida hoy.
Si existen heridas que aún duelen, no trates de evitarlas, aunque que no quieras que están, y cuando te sientas débil te van a atacar.
Cuando el miedo invada tu ser, no te escondas, pide ayuda o ayudate tú mismo, no esperes que los demás adivinen que estás mal, a veces es bueno gritar.
Y si no quieres hablar, mírame...
Trataré de entender y al menos reglararte una sonrisa.
Soy tu amiga, y siempre voy a estar.
No busques más porqués, seguro hay miles dando vuelta, no busques más razones que no te dejan feliz.
Vive cada día y colecciona recuerdos que te hagan bien, que te den paz y te inhunden de amor.
Si quieres yo te puedo ayudar, solo dime qué necesitas, porque siempre voy a estar.
4 comentarios:
Y si no quieres hablar, mírame...
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Um olhar, por vezes, vale mais do que mil palavras.
Fica bem.
Felicidades.
Manuel
Me gsuta sonreirle a la vida...he vuelto...
çun saludo visitame de vez en cuando...aerr si noi tomamos un cafecito y hablamos
Me gustó tu blog y es un gusto conocerte...nos seguimos leyendo. Un beso.
blogueando nos encontramos con el llamativo color rosa/cirueal de tu blog, mas sorpresa fue con tu bello escrito.
saludos y te invitamos a visitarnos
La nueva boheme
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